¿Por dónde empezar? Puntos para hacer cambios positivos con tus hijos

por | Mar 14, 2018 | Infografías

1.- El niñ@ necesita estructura. El niño@ debe contar con estructura en su vida y es importante ayudarlo a
alcanzarla, por ello necesita contar con: orden, reglas muy claras, unos padres organizados, rutinas
y aprender a predecir las respuestas de los padres por sus acciones.

2.- Consecuencias inmediatas. El niño@ debe tener claro que todos sus actos tienen
consecuencias, ya sean positivas o negativas. Estas deben darse en el momento. Si prometen algo
a largo plazo puede perder su efecto. Hay que recordar que si prometen algo ¡Deben cumplirlo!

3.- Ser constante. Cuando se desea que un niño@ cambie alguna conducta o se implementan
nuevas reglas en casa, es complicado que el niño lo acepte y lo acate de inmediato, no hay que
darse por vencidos, hay que mantenerse firmes en las decisiones que se han tomado. Aún cuando
estén fuera de casa su conducta debe de ser la misma.

4.- Papá y mamá deben ser siempre un equipo. Aunque no lo parezca, el niño@ siente seguridad
al saber que ambos padres están de acuerdo en la forma de educar y las decisiones que se toman,
ya que si mamá dice una cosa y papá otra, pueden pasar dos cosas: 1. El niño@ se confunde, 2.
Aprende a manipular.

5.- Conoce a tu hijo. Saber cuáles son las capacidades, habilidades y áreas de oportunidad del niño
es crucial. Hay que saber que siempre va a haber cosas que puede o no puede hacer y cosas que se
le facilitan o le cuestan trabajo. Tener esto en cuenta, nos ayudara a no exigirle demás (para evitar
que el niñ@ se frustre) o exigirle menos (lo que limita su crecimiento).

6.- Menos palabras, más acciones. Dar instrucciones u órdenes largas al niño, así como sobre
explicar y justificar demasiado, hace que el niño se desvíe del objetivo y no entenderá lo que se le
dice, hay que dejarle claro lo que se espera de él/ella. Recuerda que el ejemplo es la mejor manera
de explicar, haz tú mismo lo que deseas ver en tus hij@s.

7.- Retroalimentación frecuente. Los estímulos (sobre todo los verbales) deben de ser frecuentes
y constantes, ya que esto mantiene al niño@ motivado. Siempre hay que recordar que el niño@
también puede motivarse solo@.

8.- Estímulos concretos y poderosos. Las palabras son poderosas, estimular con palabras de
orgullo, aliento y motivación siempre es efectivo, hacen al niño@ sentirse seguro, reconocido e
importante. El tiempo de calidad contigo y las experiencias satisfactorias también lo llenan de
motivación y seguridad.

9.- La relación padre-hijo@, madre-hijo@ es los más significativo. No hay nada más importante
que la relación con tu hijo@. Crear un vínculo no es cosa de un momento, ni se forma en un día. Es
un proceso que lleva tiempo, respeto, paciencia, cariño, amor, atención y cuidado.